La U
Bueno, salidito del colegio de curas, con todos los papeles en regla y las palancas listas a dar el examen de admisión, lo admito me fue mal, pero confiado en la asesoría de mi angel de la guarda y las palancas de rigor me encontraba entrando, un día de octubre, por las gloriosas puertas de la que sería mi "Alma Mater" (no se si asi se escriba). Bastó un semestre para darme cuenta de que esa no era definitivamente mi "Alma Mater" y menos aun el lugar en donde quería pasar encerrado al mando de militares sobrados e iniscrupulosos que se creen que porque uno estudia con ellos tena que asistir cada lunes a las 7 de la mañana al acto cívico, pueda ser arrestado por pisar el césped o por atropellar ligeramente a un PM (policía militar, aunque podría significar otra cosa). En fín, 5 años después de bloquéo mental me encontraba defendiendo mi tesis impuesta, lo digo asi porque la verdad nunca supe que quería hacer de tésis, la verdad no supe si quería hacer tésis, pero las cosas se dieron. Así salí de ahi con el título en la mano y la promesa de nunca mas pisar dicho establecimiento con fines educativos.
El Supervisor
Pasaron algunos meses de rascarse la pansa hasta escuchar la llamada esperada. Te esperamos mañana temprano me dijo aquella voz con acento costeño (El Jefe). Llegué temprano, dispuesto como un niño al primer día de escuela... mal ejemplo. Llegué dispuesto como un necesitado de dinero que quería dejar de depender de sus padres a lo que de lugar, ademas este necesitado cometió el error de endeudarse en una considerable suma de dinero con sus padres para tener algo en que transportarse un poco menos maltrecho, y con estilacho.
Así comenzó mi vida laboral, era el Supervisor de Motores. Carajo pero es que el nombre mete miedo, pero si consideramos que los técnicos ganaban mas que uno y que pasaba haciendo papeleo desde las 8 hasta inmisericordes horas de la noche, aparte de que tenía que gastar dinero irrecuperable en zapatos por la cantidad de territorio que debía de cubrir, y sin contar la gastritis y el alto nivel de estres que experimentaba por tener que lidiar con un teléfono, un radio, proveedores, clientes, técnicos, personal de planta, mis archienemigos de finanzas y demas personal de tan prestijiosa empresa. Sacrificar mis noches, mis proyectos personales y mis sabados sagrados de dibujos animados a las 10AM en la cama y demas necesidades vitales. Admití que no era lo mío, aunque no puedo negar que tuve el placer de trabajar con un grupo unido de buenos tipos y exelentes personas (ellos saben de quienes hablo).
Asi que cada noche buscaba en el internet en donde trabajar y algunos cientos de curriculums comensaron a salir desde mi email hacia todas las empresas del sector. Hasta aquel día de septiembre en que un muy buen amigo mío me llamó. Creo recordar que la cosa iba asi:
-man, aca en la empresa andan buscando gente, manda tu carpeta-
- de una loco, yo te mando hoy noche por email-
- no no no pasa dejando por mi casa, a que lleve mi vieja al trabajo, que yo ando aca metido, ya sabes-
-bueno man, yo le llevo, gracias loco, topes-
-topes-
El nuevo trabajo
Ahi apareció un rayito de esperanza que me dejó perplejo, le vendería mi mente, mi cuerpo, mis sentimientos y lo mas importante: mi libertad a una empresa multinacional por una considerable suma de dinero. Pues bien, toca pagar el carro, y toca sacrificarse para progresar me dije. La carpeta fue entregada y a la semana debí de escapar del taller para llegar a dar las pruebas. Sinceramente fáciles. No se si eran asi por la desesperación de contratar gente o ¿por qué?, pero creo que a todos los ahi presentes nos pareció fácil. A la semana siguiente una dinámica de grupo de los elejidos. Eramos 10 ante un tribunal, ante el matadero. La dinámica muy buena, has un dibujito, arma un carrito y vendenos, en fin cada jefe de cada "línea" debía de elejir a sus futuros empleados. Aquí hago un paréntesis, de verdad buena la dinámica, esque estas empresas grandotas como que si gastan plata en recursos humanos, que esos manes pueden explotar su creatividad al máximo.
A la semana siguiente la entrevista. Pero ahi si que me costó muelas escaparme del taller, saqué de mi mi lado de sirvienta y cual doméstica inventé un examen médico que solo podía realizarse esa tarde. Llegué justo a tiempo, quien me elijió era el jefe de mi amigo, osea ibamos a trabajar en la misma línea los dos. En fin, iban las preguntas:
-¿sabe de qué se trata el trabajo?-
-no-
-¿sabe algo de perforación direccional?-
-no-
Después de esas dos respuestas estaba todo perdido, mi hoja personal estaba siendo calificada con rojo y como que no me iban a poner carita feliz. En la desesperación la primera frase que salió:
-pero SÉ(miren el sé en mayusculas) que puedo aprender-
Ahi la cosa cambió, un poco más de atención ese momento, sabía que ahi era cuando, lo tenía donde quería, era solo dar la estocada final.
-claro, puedo aprender porque conozco de bla bla bla-
Asi es, ese momento mis neuronas se alinearon con mi boca y las palabras me publicitaban en grande. El esferito dejó de escribir, tenía toda la atención del jefe, y estaba baiando mi música. Un poco más de esfuerzo y las neuronas sacaron recuerdos de borracheras pasadas en donde mi amigo contaba las aventuras y desventuras de su trabajo. Esas palabras fueron suficientes, sabía que lo tenía. Finalmente me dijo:
-si le llamo nuevamente hablamos de plata y ahi ya es su desición si desea entrar o no-
Ahora la posibilidad era grande, al día siguiente el telefono:
-marica mi jefe quiere hablar con vos de platas, ya se te hizo-
-enserio man, que bacan, y cuando quiera hablar-
-hoy a las 4 de la tarde-
Ese momento las gonadas cambiaron de posición hacia una muy peculiar zona en donde estorba el habla.
-4 de la tarde, imposible, tengo un monton que hacer, dile que mas tarde tipo 5:30-
Claro, el favorecido impone condiciones
-deja ver man, pero no te ofrezco nada, y no me haras quedar mal que este man ya quiere que vengas desde mañana... ya te llamo-
Cinco minutos en que la radio llamaba, el autoparlante gritaba mi nombre y el teléfono sonaba, pero no, no importaba nada, el celular era todo. 4 minutos 12 segundos despues la llamada.
-Listo man, 5:30, pero ni un minuto más tarde-
-de una marica gracias-
La cita hecha todo listo, todo a punto para empezar a percibir un mejor ingreso, pero todo tiene su precio, y de eso me enteré despues.
4:59 de la tarde, me escapé de todos, estaba en el paqueadero esperando a que el relog del carro indique las 5. "Tic Tac Tic Tac" 5 en punto, aceleré, salí despavorido como empleado público en viernes de feriado. Surcaba raudo y veloz hacia el destino entre carros buses, veredas y parteres, no importaba nada mas que llegar a la cita.
5:25 Entraba por la puerta de aquella oficina, con en corazón en la boca por haber corrido tanto para llegar a tiempo, no habían parqueaderos en como 1 kilómetro a la redonda (gracias Paquito por no dejarnos parquear en los dos lados de la vía).
Al hablar de números los temores se desintegraron, mi conciencia ambiental había sido arrancada de raiz, algunos de mis preceptos de vida fueron reemplazados por signos de dólares sencillamente vendí cuerpo, y mente, se puede decir que comenzó mi etapa de prostitución.
Salí feliz, debo de admitirlo, ya iba a poder ganar algo decente, ya iba a poder pagar las deudas y la premisa era "2 años y me abro", que malevolamente gracioso suena. Ese momento hice tres llamadas una a un amigo del trabajo, otra al benefactor y otra a una mujer (si, a ti, a quien mas iba a llamar).
De regreso en la casa a comentarle a la parentela, felices los viejos de que el guagua iba a dejar de trabajar de lunes a sábado y muy importante, que iba a pagar las deudas.
Al día siguiente la renuncia, el típico no te vayas, yo te subo el sueldo y demas mañerías de jefe que no quiere perder a uno de sus peones. Eso fue un juego, y quise ponerle un poco de gracia. -súbame el sueldo a XXXX$ y me quedo- despues de que casi se le desorvitan los ojos dijo -gracias, pero creo que debes de aceptar esa oportunidad-.
Los papeles, la despedida y quizás el día más importante de mi vida pasaron en esos días que quedaban de semana.
El viaje a la nueva ciudad por pocos días fue alucinante, el Cayambe me daba la despedida con una espectacular vista, ahora se que no se despedía, simplemente me mostraba todo lo que me estaba perdiendo desde aquel momento tratando de hacerme volver atrás.
La ciudad
Caliente y humeda me recibió la nueva ciudad. Eso fue todo no hubo, ni carro, ni camioneta, ni bus, ni mula, ni nada de nada, asi que a la aventura tomé un taxi. Por 2 dolares me dejó en la puerta de la nueva casa. Ahi me enseñaron un monton de cosas que no entendía, y me indicaron un monton de aparatos que no sabía para que servian. Despues de 12 días de limpiar herramientas con cotonetes, de acabarme el saldo en llamadas a mi amada y de tratar de aprenderme el nombre de como 30 piezas de las cuales 10 eran cortopunzantes, esto ultimo aprendí a la mala. Así, con las manos llenas de curitas salí de regreso a la casa para enfrentarme en algunos días a mi primer Pozo.
Pozos
A las 6 de la mañana pasaba la camioneta por la puerta de mi casa, ahora no había avión, 6 horas después estabamos en la base de aquella petrolera y en una hora más estariamos subiendo al helicóptero que nos llevaría al Primer Pozo.
Desde ahi las aventuras han sido variadas, paros, comida por demas incomible, calor inmisericorde, tormentas, rayos, camionetas, mas calor, mas helicopteros, vuelos, aviones, cursos, computadoras, calor, cables y mas y mas y mas cables, malas noches, calor, trabajos nocturnos, miles de papeles y miles de llamadas telefonicas a mi amada.
Dirán que ese es el sueño de cualquier profesional, que mas de uno quisiera estar viviendo estas aventuras, que todos se apuntan a vivir la experiencia, al dinero, a ser sustentables a tener mas cerca el sueño de dinero amor y felicidad. Pues si quieren se las regalo, la plata no lo es todo es la lección. Lo siento, no soy de aca, no me gusta la comida ni los horarios, y la verdad no me importa si la arcilla se hidrató o si la broca salió con baja calificación, no me importa si había vibración en el hueco ni si no se cemento el revestimiento NO ME IMPORTA, simplemente me prostituyo para seguir pagando lo que debo y poder al fin largarme de aca.
Y sí, uno de los motivos más importantes para salir es ella, pero otro más grande soy yo, o bueno, lo que queda de mi.
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